y arde- con el sol: a veces.
Mancha volante y llamarada,
ahora se queda parada sobre
una hoja: que la mece.
Me decían:-No tienes nada.
No estás enfermo. Te parece.
Yo tampoco decía nada.
Y pasó el tiempo de las mieses.
Hoy una mano de congoja
llena de otoño el horizonte.
Y hasta de mi alma caen hojas.
Me decían: - No tienes nada.
No estás enfermo. Te parece.
Era la hora de las espigas.
El sol, ahora,
convalece.
Todo se va en la vida, amigos.
Se va o perece.
Se va la mano que te induce.
Se va o perece.
Se va la rosa que desates.
También la boca que te bese.
El agua, la sombra y el vaso.
Se va o perece.
Pasó la hora de las espigas.
El sol, ahora,
convalece.
Su lengua tibia me rodea.
También me dice:- Te parece.
la mariposa volotea,
revolotea y desaparece.
Pablo Neruda

2 comentarios:
Creo que este bonito poema de Pablo Neruda retrata con enorme plasticidad lo que significa el otoño. No sé si estaréis de acuerdo
Creó que tienes razón, deberiamos leer más poesía .
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